CELOS, ENTRE OTRAS COSAS.
PAREJA: Daesung x Seungri, DaeRi, D-Lite & V.I
CLASIFICACIÓN: + 16
GÉNERO: Romance.
TIPO: One-Shot
SINÓPSIS:
¿Qué son los Celos...?
¿Qué significa Sentirlos...?
¿Acaso conllevan a sentimientos ocultos en nuestro interior?
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
PAREJA: Daesung x Seungri, DaeRi, D-Lite & V.I
CLASIFICACIÓN: + 16
GÉNERO: Romance.
TIPO: One-Shot
SINÓPSIS:
¿Qué son los Celos...?
¿Qué significa Sentirlos...?
¿Acaso conllevan a sentimientos ocultos en nuestro interior?
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
CELOS, ENTRE OTRAS COSAS.
Celos. Eso
sentía cada vez que veía como después de los incidentes del 2011, Gdragon se
volvía más cercano a Daesung.
Celos. Eso
sentía cada vez que Yuri buscaba al maknae constantemente pidiendo perdón por
Dios sabrá que estupidez cometió.
Celos. Era el
sentimiento que invadía su pecho provocando irritación y envidia cuando Hyori
daba muestras de cariño a su hyung y este le prestaba toda la atención del
mundo porque es una “muy” cercana amiga.
Celos. Era el
sentimiento que se apoderaba de su ser cuando el maldito celular sonaba
incansablemente ya sean por mensajes o llamadas absorbiendo toda la
concentración de Seungri haciéndolo olvidar de comer, dormir y practicar.
Celos. De
esos abrazos y mimos que Gummy regala al ángel sonriente nacidos de la nada,
tan solo para presumir al mundo entero que el chico es su favorito en toda la
agencia.
Celos. De ese
obsequio que Se7en siempre tiene para el menor cuando vuelve de sus viajes y
logran que esos ojos brillen emocionados.
Celos. No
tenía dudas que eso sentía hervirle la sangre al ver el ToDae, rabiando a
niveles insospechados por esas manos entrelazadas, esos abrazos, esas sonrisas
cómplices, esos susurros secretos… demonios, sentía todo eso al verles juntos.
Celos. Estaba
seguro que eso sentía cada vez que en los shows del grupo el GdRi relucía en
todo su esplendor. Esa maldita pareja de fanservice que sacaba de quicio su
ser, con la envidia llenando su pecho por la extrema “confianza” del líder para
el maknae.
Celos. Junto
al miedo latente que roba la paz sabiendo que en cualquier momento otra persona
robara su corazón y nada podrá hacer para evitarlo.
Celos. Junto
a esa impotencia de saber que conforme los minutos, las horas, los días y las
semanas pasan siente que el abismo que lo separa del maknae se hace más grande.
Celos. De
tener que observarle desde la distancia, frunciendo el ceño porque carcomen su
interior, desviando la mirada cuando el otro le mira sonriendo por estar con
esas personas que no rechaza y recibe con dulce gentileza.
Celos. De no
tener el valor necesario para derribar esas barreras, de no poder plantarse
frente a él y decirle “Te Amo” por temor al rechazo inminente. Reprimiendo ese
dolor en su pecho cuando cada vez que lo tiene cerca e intenta acercarse
sonriéndole, el menor tan solo le mira indiferente ignorando su existencia.
Aquellos
celos enfermizos que merman su relación hyung-maknae, generando situaciones
tensas y cada vez más insostenibles, que preocupan al resto de los miembros de
Bigbang que no entienden por qué Seungri es más rebelde que de costumbre y
Daesung mucho más estricto con el menor.
Preocupando
inclusive a las fans que al verles juntos, ambos permanecen serios e incómodos,
Daesung borra su encantadora sonrisa mientras que Seungri no bromea. Cada uno
evita que sus cuerpos se rocen así como sus miradas se crucen.
Nadie sabe lo
que ocurre con ambos, nunca antes sus rencillas habían sido tan insoportables,
Gdragon siente enloquecer con esas batallas de gritos y provocaciones verbales.
El manager ya
no sabe qué más hacer, intenta dialogar sobre la importancia del compañerismo
no obstante siempre termina en monólogos, intenta unirles haciéndolos pasar
tiempo juntos pero ninguno pone de su parte y en lugar de interactuar cada uno
va por su lado en los mejores casos, de lo contrario se desatan las peleas
campales.
Porque el
maknae no quiere aceptar que le gusta un hombre, que es su compañero de grupo y
con el cual no tiene una relación cercana, continúa preguntándose ¿Cómo
demonios terminó así? Quizás fuera la sonrisa amable, quizás que fuera la única
persona que se preocupó por él durante los inicios como grupo mientras el resto
le evitaba. Quizás debió ser por esa gentileza para tratarle, quizás su madurez
oculta que le recuerda lo inexperto que es, la sensación de tener un pilar al
cual poder aferrarse. Por ser la maravillosa persona que es… O tal vez fuera
que por ser los menores los obligaban a pasar tiempo juntos; la costumbre de
verle la mayor parte de los días, de pasar las horas en el mismo lugar ó esa
reciente idea de volverlos MC´s. Tal vez por eso lo provoca a propósito; busca
obsesivamente llamar su atención, que solo tenga ojos para él… arruinando
cualquier momento íntimo con Hyori, interponiéndose como puede para alejar a
las amenazas que considera, siendo altanero durante las reprimendas; adorando
ese brillo furioso donde su figura se refleja y saber las emociones que
despierta en el mayor, porque su hyung es suyo y nadie más tiene el derecho de
tenerle. Sabe que es una locura, pero es demasiado tarde para detener “eso” que
logra acelerar su pulso cuando lo ve, que le orilla a cometer estupideces y
sienta incomodo nerviosismo al tenerle a su lado.
Kang Daesung
tampoco está mejor que el otro. Sabiendo que posó sus ojos en alguien
inalcanzable, en alguien que parece aborrecer su presencia, y que tiende a
actuar superficialmente. Recordándole que pertenecen a diferentes niveles, que
quizás ha mirado demasiado alto. Pero ahí está otra vez, esa necesidad de saber
todo lo que le ocurre y rodea, esa necesidad de vigilarlo constantemente.
De ingeniarse cada excusa que decir a
Gdragon para evitar que el menor salga con esos amigos que tanto él odia porque
tienen el privilegio de tocarlo sin ser rechazados. Esa obsesiva necesidad de
aislarlo y tenerlo a su lado acosta de los sentimientos del menor. Él se enamoró de Seungri: esa sonrisa presumida, ese carácter caprichoso que
por más que intenta ser tan extravagante como el de Jiyong es tan fácil de
complacer como un niño pequeño al que le dan su caramelo favorito, ese puchero
molesto cuando descubre entre sus regalos de las fans pandas de felpa que lo
hacen refunfuñar “¿Cuándo dije que me gustan esos osos feos?” ignorando a
propósito que se debe a sus características ojeras que tanto odia pero que no
puede ocultar por más que recurre a maquillaje y tratamientos. De esa expresión
ingenua que rara vez deja ver a las personas pero que él conoce bien debido al
tiempo que pasan juntos. De la sonrisa sincera, esa que no sale cuando hay
reflectores, cuando posa ó por compromiso; sino cuando pequeños detalles le
hacen feliz. De ese espíritu libre y fuerte que aunque las tormentas le doblen
jamás lo rompen. De las
travesuras para hacer enojar al manager y staff. Y de esas provocaciones mal
elaboradas… de las que masoquistamente disfruta por ser su punto de fijación.
… Sin
embargo…
Los dos
sufren por su situación, sus mentes se enredan maquinando cientos de planes
para captar la atención del otro que por cobardía solo quedaban en eso… planes.
Intentan penetrar la mente contraria para descifrar el misterio que les impide
interactuar ¿Qué necesitan hacer para llegar al otro? Se agotaban
psicológicamente…
Seungri es
demasiado confuso, un laberinto que engaña y guía a callejones sin salida.
Daesung es un
acertijo difícil de develar porque no da pistas y se encierra en sus capas.
Por eso…
La situación
debía romperse en algún momento… y eso sucedió. Alguien debía acabar con ese
juego asfixiante, alguno debía saltar los muros para librarse de las cadenas.
El misterio era saber quién de los dos lo haría.
Esa
tormentosa noche Seungri se deslizó debajo de las sabanas de Kang, usando la
absurda excusa de pesadillas explicando el supuesto motivo que lo llevó a tal
osadía.
Daesung lo
captó casi al instante, la mentira blanca. Suspiró cansado, si era otro de los juegos mentales del menor enloquecería… simplemente ya no podía continuar
así. Pero no tuvo el valor para echarlo de su cama porque lo tenía a su lado,
cuerpo con cuerpo, embriagándose con el calor que le envuelve. Le gusta, le
gusta mucho tenerlo así y decide que no importa si se trata de otro callejón
sin salida, disfrutaría el momento, satisfacería su deseo de pertenencia.
El maknae
sonríe triunfante, la falta de replicas significa que no es rechazado.
Acercando su figura a la contraria siente confort una vez que respira ese
nuevo aroma acompañado de una calidez añorada por mucho tiempo.
Los dos
intentarían dormir siendo imposible conciliar el sueño, ya que el ser humano es
insatisfecho por naturaleza, nunca está conforme y siempre pide más. Fue esa la
razón que obligó a sus cuerpos enredarse, sus rostros se acercaron, contuvieron
la respiración…
Un rayo que
surcó el cielo penetró su luz por aquel hueco que la persiana no cubrió y
dejando al descubierto un rubor muy poco usual en las mejillas del menor. Del mismo
modo Seungri se sintió intimidado por ese brillo en los ojos oscuros que le
miraban fijamente.
Lentamente y
sin ser conscientes fueron acortando la distancia, se fueron acercando un poco
más… perdiéndose en la mirada del otro, sus respiraciones chocaron.
Inevitablemente sus labios se buscaron detenidamente disfrutando de la dulce
agonía del llamado ansioso. Se tocaron… inmediatamente una mano sostuvo la
mejilla con dulzura, la caricia del primer beso. Sus labios se aparejaron
cuidadosamente descubriendo la ausencia de temor, el menor le permitió ingresar
al interior de su boca, sin premura y con pleno deguste se reconocieron, otro
enigma resuelto; sus bocas se amoldaban
a la perfección. Cuando sus lenguas se encontraron los dos ahogaron un
par de jadeos emocionados, tímidamente se tocaron antes de dar paso a un juego
húmedo. Movimientos torpes, aletargados y ansiosos, todo a la misma vez. El
beso pudo haber durado cortos segundos o largos minutos no obstante para ambos
el tiempo se detuvo, tan solo existían ellos, hasta que claro, el oxígeno hizo
falta en los pulmones y la separación fue forzosa.
Increíblemente
el menor se avergonzó por lo ocurrido, evitó la vista del otro mientras
desesperado traga bocanadas de aire… termina mordiéndose el labio inferior
nervioso y visiblemente incomodo. Porque el hecho de sentirse avergonzado no significara
que se arrepintiera, por el contrario, en su pecho crecía esa ansiedad de tener
más y más de Daesung. Ya no se conformaría con otro beso, quiere algo más
profundo para atesorar… se maldice mentalmente por sus ideas, por sus deseos
pecaminosos. Por su total falta de cordura, ahora está seguro que enloqueció
por completo.
Inesperadamente
un beso húmedo en su cuello altera sus terminales nerviosas casi al punto de
explosión, esa respiración chocando contra su piel… de su garganta escapa un
gemido nuevo. Vibra de pies a cabeza, es el momento en que se percata de unos
brazos ceñidos a su cintura arrastrándolo en dirección al cuerpo de Kang. Que
bajo un susurrante gruñido avisa que piensa continuar y si aquello no le agrada
es momento de parar. Responde con un jadeo al oído, corresponde al agarre que
en nada se acerca a esa fuerza que deliciosamente le oprime.
Descaradamente
sus manos viajan por debajo de la camiseta y recorren toda la espalda ancha
bajando tentativamente, motivando con su camino irregular… hasta que una
mordida en la clavícula le arranca un gemido erótico que termina por
despertarle la confianza que nunca ha existido. Araña la piel tostada, gime por
vez primera su nombre desconociendo el grado de locura que liberó en Kang. Solo
cuando siente un tirón en su espalda se percata que su propia camiseta ha sido
rasgada. Un giro imprevisto le ubica debajo, sosteniendo el peso de un fibroso
cuerpo que arroja fuera las sabanas para desprenderse de su camiseta… las
pieles se enfrentan, las miradas se cruzan, los jadeos chocan… pero ninguno
dice palabra alguna. Aunque eso ya no importa, claramente se ha confesado el
secreto. Cualquier duda que existía fue completamente disipada.
- Me gustas
mucho… -El menor rompe el silencio tan directo como siempre.
Kang Daesung
frunce el ceño molesto, delicadamente presiona el cuerpo del menor…
- Eso no es suficiente para mí.
Seungri se
contrae por esas palabras dichas en un susurro contenido. Muerde sus labios cuando
siente mayor presión, su cuerpo sensible ya ha despertado. Pero entonces una
mano dulcemente toma su mentón elevándolo unos centímetros. Su boca recibe una
presión casta.
- Porque yo
te amo. –Reveló con la mirada oscura.
- Entonces,
enséñame a amar… -Respondió tímidamente sin ser capaz de ignorar esas orbes.
La brillante
sonrisa de dibuja para él; por primera vez para Seungri ó eso cree, esa sonrisa
es por él y para él… es suya.
- No te
dejaré ir fácilmente. ¿Lo sabes? –Amenazó con una sonrisa soberbia.
- Pues
encárgate de que no pueda dejarte. –Soltó sin vacilar.
- Cuidado con
esas palabras, maknae… puede que las tome en serio. –La presunción se volvió
seriedad. Apaciguando la emoción del momento, no era un sorteo de palabras.
-
Precisamente por eso las dije. –Confirmó fastidiado que aceptaba todo lo que
implicaba aquella propuesta.
- Tú te lo
buscaste. –Volvió a sonreír, era su oportunidad y no pensaba dejarla ir.
Terminó la
corta conversación con un beso tierno. Con manos entrelazadas y cuerpos
enredados. Casi podían escuchar los latidos de sus corazones sincronizados
finalmente como uno.
Seungri
sentía que volaba, su corazón latía apresurado ahora que sus sentimientos
resultaron ser correspondidos. Ciertamente no sabía amar, pero esperaba poder
llegar a hacerlo con Daesung. Sabía que podía confiar en él, le cuidaría como
nadie más lo haría…
Daesung
recuperaba la paz perdida momentáneamente, volvía a la locura y a la
desesperación ahora mezclada de cariño con felicidad. Adoraba a ese mocoso que
volteaba su mundo, que sacudía sus pensamientos y despertaba sus instintos. Lo
amaba y aunque no le amara en esos momentos estaba seguro que lograría colarse
hasta su corazón, estaba seguro que en menos de lo que pensara ese niño
caprichoso lo amaría tanto como él.
Y así fue…
Todo el mundo
creía que los maknaes habían solucionado sus problemas desde que fueran a Japón
convertidos en dúo para programas de variedades. Pues desde lejos se notaba las
risas juguetonas, las miradas cómplices, inclusive el lenguaje de sus cuerpos
les delataba. Y muchos celebraban aquello, el fin de las rivalidades, el fin de
las provocaciones infantiles, pero sobre todo de aquella tensa incomodidad mal
interpretada.
Finalmente…
Los celos
lejos de desaparecer… aumentaron en tamaño y forma. Porque Seungri seguía rechazando toda clase
de cercanía con Hyori, la cual parece adorar molestarlo, así como los mimos de
Gummy. Sigue siendo antifan número uno del ToDae… del que se venga consciente e
inconscientemente con el GRi. Porque Daesung reprueba esa excesiva cantidad de
amigos del menor, detesta esa facilidad que tiene para socializar, le enfurece
esos ojos lascivos que cínicamente se pasan sobre la figura del maknae que
muchas veces ignora su pareja pero que para él tan solo le arden las ganas de
golpear y destruir.
Celos. Ambos
sienten al tener que compartir a su ser amado con el mundo, egoístamente se
aíslan de su alrededor, huyen a su mundo recreado donde solo existen ellos…
claro, hasta que Gdragon y Taeyang se interponen para separarlos a lados
contrarios sin poder evitarlo quedando siempre, la esperanza que volverán a
tenerse mutuamente. Ya nada les volverá a separar.
Fin.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Muchas Gracias por tomarse la molestia de leer este Fic, espero que haya sido de su agrado!!!
Por favor, por favor, por favor... dejen un comentario, los escritores nos alimentamos de ellos.
Ja Né
^_^V!!

owww mori de risa con seun ri !! XD hacen bonita pareja
ResponderEliminarMe ha encantado, los celos son una cosa fea, pero casualmente aqui me han gustado, por que han echo que se unan y sean uno solo, me encanta el sentimentalismo que hay detrás de cada celo.
ResponderEliminar<3 me encanto ke lindo
ResponderEliminar