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domingo, 16 de marzo de 2014

Fanfic (SunBear)---> MINE Parte 3 (Minific,lemon,+18años,Drama)

MINE



Autor: Annis Torres
MINIFIC.
Romance, Drama.
+18años, Lemon.

** SUNBEAR ** 

Sinopsis:

"El mismo nombre que aflora en sus cuerdas vocales, el mismo que su mente parece proyectar… pero que el resquicio de timidez impide externarlo. Entonces se dedica a sentir… sentirlo."


OOOOOOOOOOOOOOO :: & :: OOOOOOOOOOOOOOOOOOO 





PARTE 3



Por tu culpa no logro hacer nada en todo el día 

Creo que mi corazón ha sido secuestrado por tí 
Es como si estuvieras justo a mi lado 
Mi cabeza está embriagada por los recuerdos de anoche 
No puedo recuperarme, es todo por tu culpa, me estoy volviendo loco, te deseo 
Quiero tenerte, quiero tocarte 
Me estoy enamorando de tí, más y más
2PM---- A.D.T.O.Y







La cómplice oscuridad, la habitación cerrada impidiendo revelar el secreto… el embriagante ambiente de intimidad, emoción… y morbo.


Las paredes están preparadas en su mudo murmullo para amortiguar las ondas sonoras que intentaran pasarse de listas, no huirían de la celda. Las sábanas revueltas; arrugadas, estrujadas, e inclusive un extremo sobre el suelo frío. Las almohadas desordenadas; mullidas, con marcas de haber sido estranguladas, excepto dos, una soporta la cabeza de cabellera enmarañada mientras que su compañera ha sido forzada a sostener el peso de esa delgada pero fuerte espalda. El área de la cama donde yacen las sabanas revueltas y las almohadas, cobija en su lecho una estilizada figura semidesnuda.


Una mano desciende por el suave pecho, el camino lento pero tangible deja una mágica estela. Los ojos cerrados con las cejas fruncidas. Las terminales nerviosas de todo el cuerpo se han sacudido ansiosas.
La mano pronto es acompañada por otra compañera que aún más perezosa que la anterior, parte desde el cuello en dirección poco entusiasta hasta un pectoral… y solo detiene al rozar un pezón.



Una delicada corriente estremece el sistema nervioso, casi al instante, aquel botón se contrae fieramente.



-- Mhmm… --Las cejas se fruncen con un poco de intensidad.



Las yemas dactilares ejercen presión sobre el sensible pezón, y este, se contrae con mayor energía.



-- Mhmm…



La primera mano continua su pasible andar, acariciando con maestría, bajando serpenteante para detenerse en el ombligo en cuyo perímetro, dos dedos cuál profesionales guardias de seguridad, verifican dos veces con doble intensión.

La parada resulta ser efímera, porque el desplazamiento continúa… hasta que el borde del elástico del pijama impide el reconocimiento de piel.



Puede escuchar la voz ronca, puede sentir su presencia alterando su temperatura corporal… lo ha sentido de manera extrasensorial, esto ha agitado su corazón.


¿En qué momento ha ido al infierno? Su piel arde… el aire que ingresa por sus pulmones quema, la garganta reseca no puede pronunciar la palabra clave que definitivamente acabaría con su martirio… martirio al que estaba acostumbrándose demasiado rápido para su gusto.



Los ojos completamente negros que indican un hambre bestial; sobre su cuerpo.



-- Ahh… --El primer quejido que los labios carnosos intentaron retener se ha escabullido, sin embargo no hay peligro, el volumen apenas es audible y las paredes; como escoltas férreas lo aplastan sin remordimientos.



Los penetrantes ojos negros que indica hambre sexual… y él, sería quien sacie tan primaria necesidad.


El primer gemido… esas hinoptizantes orbes vueltas obsidianas se sienten como si fueran tangibles. Recorriendo con gula y pesadez cada rincón; como si fueran manos provocan corrientes eléctricas, de esas que son adictivas.

Con el pulso agitado, la respiración se ve agitada… la estabilidad va decayendo para envolver, el inofensivo ser posado sobre la cama, en excitación.

Tira del pezón y un audible gemido se hace presente... la deliciosa tortura no ha hecho sino comenzar.



Animada, la mano exploradora traspasa la barrera elástica, y se hunde todavía más… así que pegada a la piel cual sanguijuela que se aferra a su fuente de alimento… llega a epicentro de las descargas eléctricas.

La suave capa de hebras negras con dulzura intenta detener los dedos… pero su intento de resguardo se asemeja a retener a un león con barreras de algodón de azúcar. Y fácilmente es traspasado.



-- Aaah… --Los dedos al alcanzado su objetivo después de un recorrido largo desde la clavícula, pasando por el pecho, el abdomen y caderas.



Está duro. ¿Y cómo no estarlo? Ladea hundiendo su cabeza en la aplastada almohada, las caderas involuntariamente se elevan un ápice de espacio en el momento justo en que “esa” parte anatómica es tomada como prisionera.



El pulgar, haciendo papel de verdugo, presiona, restriega y masajea la piel caliente. Hay humedad.



¿Cuándo llegó a la playa veraniega? Eso se pregunta al no poder ser capaz de comprender que la habitación está produciendo una sofocante atmosfera que advierte una palabra: sexo.


La palabra “prohibida” esparce su eco en la ya perturbada mente. Muerde los labios para callar los gimoteos que son liberados por las cuerdas vocales entrenadas para cantar. Sin saberlo… los dígitos se han sincronizados, torturando aquellas extremidades hipersensibles al mismo ritmo acompasado.



Gota de sudor resbala por la tensa espalda y muere absorbida por las fibras textiles de las sábanas.



Al tocar la punta irritada y húmeda, los labios se abren rendidos a continuar reprimiendo… y los gemidos emergen como acto reflejo de expresión corporal.



Se hunde en la cama, como queriendo alejarse del tacto torturador, no obstante es todo lo contrario. Se hunde para ser atrapado fácilmente y sin salida alguna. Las ágiles caderas se mueven rítmicamente ¿Acaso no aprendió una coreografía que semejaba un acto sexual? Estaba más que preparado, su cuerpo podía ser sin problema alguno una máquina para el sexo.



- Ahhh~


Gime audible pero a tono normal.

La presión se intensifica… la entrepierna, urge caricias mitad dulces y mitad sucias. ¿Desde cuándo era asiduo al dulce amor mezclado con sucio sexo? Ah... eso tenía una respuesta, específicamente un nombre y apellido.

El mismo nombre que aflora en sus cuerdas vocales, el mismo que su mente parece proyectar… pero que el 
resquicio de timidez impide externarlo.


Entonces se dedica a sentir… sentirlo.



Los ojos cerrados… las suaves manos masajeando su miembro.

Un gemido que parece quejido es premiado con un espasmo de placer.

Puede sentir el aliento caliente golpeando su sensible cuello… y se estremece.



De repente se desespera… le duele todo. Le duele la cabeza de tanto debate sobre dejarse llevar o detenerse, aunque es demasiado tarde. Le duele el pecho, conteniendo la respiración. Duele el pezón que en el proceso ha quedado más que irritado, eso le tiene sin cuidado. Le duele, el corazón porque siendo él como es, no puede ni quiere parar la locura ni dejarse caer en ella… no era tan sencillo arrancarse del corazón a alguien. Le duele la entrepierna, completamente despierta, tensa, húmeda, palpitante... pero sobre todo, caliente.


Con ira el pantalón junto con los interiores son despojados de la piel bronceada. Instintivamente las piernas se contraen al sentirse vulnerable, expuesto a la vista y juicio de terceros.


Más sin embargo, más intensa es la necesidad calcinando su alma, que la vergüenza de cometer algo tan peculiar en él.



<< Esto se está volviendo en una costumbre. >>

Se recuerda aún en medio del caos de sensaciones y emociones.



<< Una sucia costumbre. >>

Y muy sucia, sonríe unos segundos.  Consciente de lo que sucede en la intimidad de su habitación. Relame los labios, se muerde el labio inferior.



Frunce más las cejas, aprieta los ojos.

Un puño en la boca… mientras la mano ceñida al miembro inicia el ritual. Deslizarse hacia arriba, deslizarse hacia abajo. En la garganta resuenan los gemidos más fuertes, esos que son seguros y no temen en ser escuchados.


Ligera capa de sudor cubriendo los poros. ¿La calefacción estaba encendida?



-- Ahhh.. ahh~



Solo piensa en él… en sus manos tersas atacando su punto débil. Sus caderas recrean la danza erótica con suavidad. El pulgar masajea en círculos la punta inflamada en deseo reprimido.



-- Ahh.. aah.. ahh..   



El puño se ha deshecho en el momento de un poderoso espasmo de placer, terminó estrellado contra el rebotante material que acoge e imita los movimientos del moreno.


Solo piensa en su embriagante aliento resbalando por su piel…



-- Ahhh.. ahahah… --La mano se acelera la acción de bombeo, la piel comienza a bañarse en pre-semen.



Solo piensa en el calor corporal que cobija su fría soledad… y seduce sus sentidos.

Un par de ocasiones llegó a sentirle el miembro duro rozando sus muslos, inclusive su propia entrepierna. Bueno, esa fue travesura suya… había tenido una cosquilleante curiosidad la primera vez que se subió al regazo y sin querer, lo sintió mientras se besaban. Duro, completamente… por él. ¡Por él!



-- Ahh…



La gloria. ¿Cómo sería tenerlo dentro? Piensa con sonrojo. << ¿Sería dulce como sus manos o rudo como su lengua? >> La morbosidad apoderándose del momento. De inmediato de imagina la lengua sobre su piel… y quizás, sustituyendo las manos.


El pegajoso líquido tibio se va esparciendo lentamente, en cada bombeo, fuera de la piel…los muslos ya se encuentran bañados.


No se detendrá. Los gemidos van saliendo uno tras otro, los jadeos resuenan ronco.



El clímax se acerca… lo presiente porque sus piernas tiemblan ansiosas, su vientre ahora era una pila de alto voltaje, su mente da vueltas turbulentas, su piel se encuentra demasiado pegajosa, su pulso es peligrosamente veloz. Su garganta seca. Pronto, muy pronto.

La segunda mano llega brindar auxilio para que la operación sea exitosa. Rápidamente está bañada en ese líquido tibio, pero…

En lugar de centrarse en la misma ocupación que la otra, se moviliza todavía más abajo, regresa con la compañera. Pareciera un cachorro que intenta explorar el mundo desconocido pero al sentirse indefenso regresa junto a su madre.

Y así, en medio de un “alejo y acerco”. Llegan a cierta área… que también se haya ligeramente húmeda.



-- Ahhh~


Roza tentativamente, casi con inocencia. Una inocencia que no existe en absoluto. Porque sabe lo que desea.



-- Nghh.. –-El primer dedo ha ingresado con la típica dificultad.



Frunce el ceño, más insatisfecho que avergonzado. Así que llevado por la urgencia, empuja la entrada del segundo dedo, ambos estaban lubricados con su propia esencia.


Detiene toda acción, unos instantes, hasta la respiración.



<< Él no se detendría. >>
Dijo para sus adentros, aquella suposición aumentó más su morbosa excitación.



<< No, no lo haría. >>
Hundió más los dedos en su interior con algo de dificultad debido a su posición. El pasaje estaba muy ajustado… quizás a él le gustaría. Había aprendido que “eso” es lo que más enloquece.



Abrió sus dedos completamente estirados, aquello resultó doloroso. Intentó simular embestidas, tan solo aumentaba el dolor.



Inesperadamente se sintió guiado, por sí misma su figura se acomodó mejor y emergió una secuencia que en su vida había visto o hecho. Los dedos se adentraban más, giraban ciento ochenta grados y luego se separaban. Dicha acción resultó agradable. Posteriormente se alejaban como si fuesen a salir, entonces penetraban velozmente, giraban para imitar unas tijeras que se abren y se cierran.

Le tomó un poco adaptarse… y otro más llevar una sincronía con la mano sobre su adolorida entrepierna.



-- Ahh~ Ahh~ ahahah..



Fue el inicio de una sarta de gemidos pecaminosos, jadeos urgidos... y hasta maldiciones.





Aceleró ambas secuencias… arriba-abajo. Dentro-giro-abrir-cerrar-salir-dentro… estaba llegando a su límite.



No era más que una semblanza de su ya enloquecida mente, y corazón marchito. Pero se aferro como si fueran reales, para él, lo eran.




“…Esa habitación que le recuerda mucho al departamento que tiene su hyung en EEUU, desnudo sobre una cama con él encima… sabor a vino y tabaco… el humectante ritmo de una lengua que acelera y desacelera…”


-- ¡Nghngh!


¡Demonios! Eso había sido genial, casi real… era un enfermo.

El cuerpo se sobre carga. Las piernas tiemblan impacientes, el corazón duele en su carrera por romper el récord de bombeo sanguíneo. La piel está sudada, la garganta recesa obliga a trabajar las cuerdas vocales, el miembro inflamado, goteante, palpita tanto o más como su interior en cuyas paredes de contraen…



El orgasmo se acerca…


“…Dedos enterrados en una cabellera rogando por más… Lamidas y succiones… << Te Amo… >> Confiesa cálidamente. La mano acaricia sus mejillas, el pulgar dibuja sus labios… por instinto se cierran los ojos esperando el ansiado beso. Se besan como dos amantes enamorados.”


Se contrae todavía más… aquella extraña fantasía era perfecta. No quería despertar. Su mano y sus dedos se impulsan haciendo que la tarea de complacencia se torne exasperada, e inclusive salvaje.




“Suavemente  los labios del mayor se unen a los suyos, apenas tocándose, apenas rozándose… aquello le hace sentirse extrañamente… feliz.  << Mi… Youngbae. >>



-- ¡AAAHNN~!



Abre los ojos de golpe, emite un grito erótico. El cuerpo se revoluciona, no pudiendo continuar conteniendo el inmenso placer explota; eyacula en la mano… y su interior se contrae fieramente.



-- Huff.. huff.. huff… --Termina completamente agotado, retira los dígitos. Extiende las piernas que sentía engarrotadas debido al esfuerzo realizado. Su mano posicionada en su entrepierna se posa sobre su abdomen.



Ahora los latidos de su corazón hacen un doloroso proceso de suavizarse a pesar del encarreramiento vivido. Los espasmos de placer provocan tímidas vibraciones que sumergen a su mente en una nube de éxtasis que le ausentan del mundo varios minutos. Su vientre bañado en su esencia… sexo.


La culpabilidad, como casi siempre llega y en su pecho se instala un sentimiento de incomodidad y suciedad hacia su persona. Porque no se trababa de la primera ni la última vez que lo hacía. ¡Era un momento privado! ¡Nadie tenía que enterarse de lo que pensaba y hacía en su intimidad! Por ende, realizaba esas “sucias” prácticas pensando en él. Estaba en un grado emocional en que ni siquiera el fantasma de su ex pareja le atormentaba, no existía en esos momentos… solo el placer y más placer. ¿Qué era de ese roto amor? Estaba bien, porque lo veía tranquilo desde que se alejaran.


Entonces la consciencia le golpea mentalmente. Recordando ciertas partes de su culposo placer.



<< Te Amo… >>

<< Mi… Youngbae. >>


¡¿QUÉ DEMONIOS HABÍA SIDO ESO?! 


Dios, esa había sido la voz de él. ¡La voz de él! ¡De Él! Tenía demasiada imaginación… y sin embargo, había sido tan… real.

Una espina de incertidumbre se enterró en su corazón… tan pequeña; una diminuta astilla, pero muy poderosa.


¿Aquello había sido una fantasía producto de su perturbada mente… o un recuerdo escondido…?

Tenía razones para considerar que fuese una muy sucia represión sexual, puesto que Teddy jamás había mostrado un interés particular por él, su relación había sido hyung-dongsaeng, nada más.




<< Pero todo cambió en esas dos semanas en USA. >>
Reflexionó.
Cierto, de ninguna manera un hyung-dongsaeng se tocan y besan. En ese caso admitía su culpa, porque en su desesperado intento de huir del dolor que le producía Dongwook… se aferró a lo primero que tuviera enfrente…




~ :: RECUERDO :: ~

Sonrió melancólico, él solo tenía ojos para Dongwook, nadie más podría estar en su corazón. Al quedarse solo en la mesa y ver a su acompañante rodeado de aquellos magnates, decidió quedarse. Pidió la quinta bebida… deleitó su paladar, poco acostumbrado al licor, con vino. Llegó la sexta copa, la séptima, la octava, la novena y la décima. El tiempo se detuvo para Taeyang… tan solo se abandonó al alcohol, su intención era ahogar las penas, ahogar el dolor, ahogar el recuerdo del día de su terminación… olvidarlo todo, dejar de sentir.

Finalmente ordenó la primera botella… vino italiano color escarlata. Ahí depositó sus recuerdos maravillosos, el cariño ofrecido y recibido. La segunda botella fue vino blanco argentino sumergió la estela que dejaba la ausencia de su gran amor, la añoranza, las lágrimas, el miedo, la desdicha. La tercera botella fue vino espumoso… recibiendo la soledad, abrazando el vacío… su corazón anhelante de ternura y calidez, un abrazo, un susurro. No tenía lucidez, con la mirada cansada buscaba al mesero que le estaba sirviendo, desesperado se incorporó.


Su cuerpo convertido en un muñeco de trapo tembló sin fuerzas por sus movimientos. Estaba demasiado tomado, no le importaba. Iba a seguir bebiendo, hasta que se le quemara el cuerpo, hasta que colapsara. Al primer pasó perdió el equilibrio.


-- No sabes tomar, eres un niño incapaz de soportar el dolor. –-Una voz ronca susurró a su oído cuando brazos desconocidos le ciñeron el cuerpo.-- Estás cayéndote de ebrio, eres un descuidado.

-- ¿Y a hyung  que le importa? Déjeme ir. Necesito otra botella. Déjame ir.

-- ¿Y dejarte hacer un show denigrante de tu persona? No lo creo. Nos vamos ahora.

-- Déjame, Ve con tus negocios, déjame en paz… maldito Teddy hyung… --Aunque luchó por zafarse del agarre no pudo. Se rindió, el aroma y el calor del mayor comenzó a sedarlo. Pensó que era extraño que su instinto no rechazara a Teddy, era como si… como si se hubiera acostumbrado a su presencia sabiendo que no son muy cercanos. No había habido un contacto tan intimo como en esos momentos.

-- Yah, en el apartamento podrás tomar todo lo que quieras. Así que sé buen niño y déjate llevar. Me lo agradecerás.


Era incapaz de dar un paso sin que sintiera que el suelo temblaba. Se apoyó en su hyung, permaneció en silencio…

~ :: FIN DEL RECUERDO :: ~




 -- Yo, comencé… --¡Claro! Tuvo la estúpida idea de “solucionar” su problema mediante el alcohol y por eso terminó enredando a su hyung en su juego de dolor.



Cerró los ojos recordando los besos que, bajo la intimidad que ofrecía el lugar donde se alojaban, intercambiaban. Tan únicos y especiales, le sobre encogían… no le consolaban, al contrario, parecían decirles << ¿Quieres intentarlo conmigo? >>




“¿Por qué no me detuvo?”
La pregunta más fiera que se negaba a morir en el olvido.



<< ¿Por qué? >>

¿Cariño? ¿Instinto de sobre protección? ¿El alcohol? –pero no recuerda que haya estado tan grave como él- ¿Lástima? O… ¿Deseo?



<< Él dijo que los besos no importaban, pero pareciera como… si le hayan gustado. >>
Negó, ¡IDEAS LOCAS!
Intentó analizar la situación, si bien Teddy le había negado y jurado que NO habían hecho nada más que besos… él estaba muy ebrio, y ahora sabe que fue “muy” insistente…


¿Era posible que haya intimado con él? ¡Sí!



<< Pero hyung dijo que no… >>  ¡Podría haber mentido!



<< ¿Por qué…? >>   …cierto… << ¿Qué ganaba o perdía con eso? >> ¡Obvio! ¡Él pensaría que se enojaría que con él! ¡Su relación estaría rota! Porque no es correcto. Teddy pensaría que lo habría hecho pensando en Dongwook…



<< ¿Y eso es cierto? >> Los motivos por los cuales sería capaz de tener relaciones… no supo qué responderse.



Tomó las sabanas para envolver su cuerpo desnudo que reposaba perezosamente. Aliviado después de la sesión de autocomplacencia de cada tercer día.


Pudo sentir sus mejillas arder… ¡De una vez a la semana, lo hacía cada tercer día! Era un enfermo, pero… no podía evitarlo. Le era imposible detenerse… Cada vez esos sueños se hacen tortuosos. Taeyang no podía seguir negándose ese placer al tenerlos, no puede evitar tocarse inconscientemente mientras imagina haciéndolo con él. Aún cuando el más severo de los remordimientos le estrella contra la realidad; la excitación que azota su ser es demasiado tentadora como para soltarla.

Navegando en las aguas mentales de sus pensamientos, miedos, remordimientos, anhelos y emociones encontradas se quedó durmiendo.



-- Hungjun. –No fue consciente de haber pronunciado ese nombre porque a él acudían esas dos frases cargadas de un sentimiento especial. Esas mismas que le dan sentido a su errática vida, aunque crea que son solo ilusiones sin sentido.



 << Te Amo… >>

<< Mi… Youngbae. >>








...CONTINUARÁ..



OOOOOOOOOOOOOOO :: & :: OOOOOOOOOOOOOOOOOOO 

Notas del Autor:

HOLA! Mis estimados lectores. ^^

Espero que ustedes se encuentren bien de salud.

Finalmente les publico la 3° parte de MINE... sí, sé que muchas esperaban un lemon bien HARD, sin embargo, con calma... las mejores cosas se disfrutan tranquilamente.

Lo primero, lo primero... hacer recordar a Bae en la primera parte. Cierto, los recuerdos están mezclados, así que se avecina un enredo de lo lindo.

Les gusta, pero le asusta.

¿Quién entiende a Bae? U.Uff.. 

¿Qué creen que ocurra cuando el no tan inocente Youngbae recuerde que "aquella" noche fue más ESPECIAL que las otras? 

Hagan sus apuestas: ¿No se enojará o maldecirá a su hyung?

POR FAVOR! No olviden dejar un REVIEW para saber si están entendiendo el fanfic. Si tienen dudas no teman en hacerlas saber, no se queden con las dudas que yo muy gustosa se las aclararé.

¿LES HA GUSTADO LO QUE LEYERON?
Espero que sí, me esforcé mucho en escribir esto. (espera que lo noten)

Bueno... CUIDENSE!

Nos Leemos pronto!

^^

Mucho Amor!
<3



2 comentarios:

  1. Fue como espiar a YB mientras se autocomplacia, mi mente también decía no esta bien no esta bien...
    pero es que Bae es tan lento en recordar me dan ganas de gritarle si es verdad estuviste con el y te gusto....sobre todo te gusto
    Ahora yo quiero saber que hará, así como están las cosas dudo mucho que Bae se enoje con Teddy mas bien creo que estará tan desesperado por el que es capaz de perdonarle todo...ish

    Aun que tal vez Annis decida que no...

    Como siempre Annis un placer leerte...quiero mas de esto..no me hagas sufrir mucho con la espera si por fis por fis

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  2. OMG!! pensaba que habían estado los dos juntos, bueno esa idea me dio cuando lanzaste el spam xD .... Bae autocomplaciendose,eso fue muy... sugerente, erótico, sensual... Ay fue muchas cosas xD muy, muy buena tercera parte, quedo a la espera de el encuentro entre estos dos <3, gracias por tu hermosos trabajo Jenny <3

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Muchas Gracias por visitarme, y Vuelve Pronto!!!
^n^v